Ensayo






Quién puede Huir?

Clásicamente cometemos la repetitiva falla de evitar sentir dolor,
pero visto desde sus infinitas versiones la más vulnerable es de hecho el dolor sentimental,
que por ende nos invita a reflexionar ante la realidad de poder amar a otro con verdadera entrega y pasión.

El resultado no es más que una simple disminución del entusiasmo colateral que se impone ante nosotros cuando el corazón late y las mariposas tratan de salir de nuestro estómago.

Cada segundo cuenta mientras nos hacemos los locos y tratamos de disfrazarlo con la frasecita típica: “nada que ver”, y es entonces cuando más cerca estamos de la flecha de cupido y de la jaula de Morfeo, e ignorantes de la astucia primitiva que por instinto poseemos nos vamos dejando chantajear por la inútil introspección.

No hay más que esa frase pronunciar cuando estamos ajenos a la realidad de amar, con cada palabra no dicha nos torturamos la extroversión, en cada suspiro represado cultivamos la dejadez y esa manera absurda de ser.

La ideología protagoniza cada pensamiento mientras le tememos a esos palpitos incesantes dentro de nuestro corazón, tanto como si en la próxima esquina nos está esperando un malhechor.

Pero hay algo que se mantiene intocable, nadie te lo puede quitar, en las calles nadie te atraca por amor, nadie lo está necesitando, mientras paralelo el dinero lo compra “todo”...

Hoy la gente vive en busca de eso que cada día pierde más su valor y que mal le llaman: dinero, agrandándose así la brecha entre lo que “tenemos” y “podemos”, mientras la indomable inconformidad, de vez en vez nos aborda sin permiso y sin palabreos, asesinando la auténtica necesidad de la que tanto huimos, porque nos hace ver la incandescente luz en el oscuro sendero donde ocultamos lo que por realeza es: “tenemos para dar”,“nacimos para amar” y
quién puede huir?



Poesía






Encanto Colonial

Fantasías humildes expresan palabras
que aún escritas no hablan.
Cementerio de ilusiones
decoradas con plumas y antifaces.
Personajes silentes caminan por la
alameda sin pronunciar una palabra.
Testimonios de enamorados
coloreados con grafitos
en las antiguas casas coloniales.
Circunstancias que desarman el alma
mientras una lágrima no cae.
Laberintos y vaivenes pretendiendo
controlarle siendo inútil intentarlo.
Ya no es más un infante
y ahora teje sus actos con los dedos.
Las oscuras calles patrimoniales
aterrorizan y encantan.
No han podido encontrarle el rastro
después de su larga partida.
Aún no se deja ver, pues habita entre los muros
de aquella conocida colonial.
Con doble vida en un santuario
sin santo ni tumba.
Con doble vida y nadie puede perturbarle.




Poesía






Decadencia


Están tocando a la puerta,
y no es la primera vez.
Oigo unos pasos acercándose
y estoy segura que eres tú,
conozco bien tus pisadas,
son las mismas de hace un año.
Te disfrazas de amante
ante la duda del celo
y sin previos encarcelas
los falsos gestos de arrogancia.
Mientes con la lengua
y besas con los dientes,
robas la tristeza
y la entregas con frecuencia,
nadie entiende tu actitud,
yo no la entiendo.
Aniquilas las palabras que suplican por salir
y devoras las entrañas
del mismo ser que te acompaña.
Evitas las palabras con el vecino del frente,
y violas las reglas del testamento feroz.
Nadie te escogió porque no fuiste capaz de escucharles,
y hoy te ha tocado renunciar
al tormento del amor.


Poesía






Resignación


Me resigno a la entrega,
he perdido la conciencia
sin necesidad de embriagarme.
Una resonancia me sanciona y
me empuja al arrepentimiento.
Me resigno a la pérdida,
he recobrado la cordura,
y tu tan sobrio…
Una sátira premia lo acontecido
y me saca del adormecido olvido.
Me resigno al encuentro,
ya no sé que tengo, ni qué me falta.
Utopías y verdades desfilan
por mi memoria mientras la perplejidad
acosa cada movimiento.
Me resigno a las acciones, soy presa
de lo prometido porque no logro
deshacerme de este escepticismo.
Me resigno al amor, pertenezco a lo asumido.


Poesía





De Sueños

Sueño con tus labios reencarnados en los míos
y con el abismo ingenuo que embarga tus ojos
Sueño con el zumbido agudo de tu voz,
con el blanco impecable de tu piel
Sueño con las partituras de nuestras conversaciones
y con el abstracto arte de tus pensamientos
Sueño con el pálpito de tus latidos,
con la efímera entrega…
Sueño con un sueño trepido y carnal,
con un albergue de amor,
con sexo sin palabras y
una luna al revés.



Yhesika Zavala.




Poesía






Petición

Nos partimos las semblanzas
y el entorno complaciente nos
borda alrededor un aura.
La sutileza se enmascara
y le dedica a nuestras vidas serenatas.
A través de un cristal veo intangible
el jardín de nuestro encuentro…
Cada minuto es voraz, se te escapa de las manos.
Tratas de disfrazarte pero se te cae la máscara.
En torno a tu inmutable escultura
ya no hay amor a semejanza.
Todo fue hecho a tu antojo imperativo y elocuente.
Cada capítulo retumba en tu egoísmo.
Encadenando recuerdos sin refugio permitido
una amenaza pide acilo.
Yo no te exijo que ensambles lo que sientes,
ni que detengas mi caída en un limbo,
sólo te pido que no sueltes las cadenas
que me atan a ti y me amoldan a tu cuerpo ensordecido.


Yhesika Zavala.


Poesía






Albamor

El amor me borda a su antojo
con su estambre colorido,
soy su víctima y esclava.
Es extraño como puede
el eco del amor reconfortarme.
Soy alma pasiva que se entrega al amor,
la verdadera llama.
Me consumo en la hoguera de tu nombre.
Tus ojos son espejo de las fantasías engendradas
y a lo lejos una luna espejada ya
existe como relejo de tu sexo.
Dentro de un cielo inventado
tengo un registro de tus latidos,
un hálito de tus besos y una estela latente de tí.
Pretendo encajar visiones dentro de un atropellado sentimiento.
Propago la ternura, me la invento.
Concluyo que estorba el alba porque con ella acaba la noche,
la luna se extingue, la invade el sol y se atonta.


Yhesika Zavala.




Poesía






De una estación propuesta

El otoño vuelve,
el enigmático color de las hojas... 
El camino es eterno, las horas lentas,
 los días parecen literalmente congelados.
El amor habita dentro de este ser…
No existen quimeras en mi memoria en torno a nada,
el deseo es una realidad latente.
Mi amor quiere amor.
Aunque el tiempo pasa, no logra detenerlo,
 es independiente, me acerca y me aleja,
me deprime y me alegra, me aísla y enfrenta,
me arrolla y proteje del vaivén que mece
a los que hablamos sin vocablo cuando 
las palabras sobran y nos mal llaman enamorados.


Yhesika Zavala.




Poesía







Pertenencia

Pertenezco a un rencuentro sin conflictos,
con laderas acortadas.
Pertenezco a las virtudes de tu olimpo
donde reinas sin cobranza.
Pertenezco a tu ser, tu cuerpo, tu alma.
Pertenezco a mi cerebro flotante
e irracionalmente enamorado.
Pertenezco a un karma habilitante
que me impone un pandemonio retorcido
Cuando lo que se inventa ya existe y lo que esta por crearse
ya no se puede inventar, yo estoy contigo…


Yhesika Zavala.





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