Poesía





De Sueños

Sueño con tus labios reencarnados en los míos
y con el abismo ingenuo que embarga tus ojos
Sueño con el zumbido agudo de tu voz,
con el blanco impecable de tu piel
Sueño con las partituras de nuestras conversaciones
y con el abstracto arte de tus pensamientos
Sueño con el pálpito de tus latidos,
con la efímera entrega…
Sueño con un sueño trepido y carnal,
con un albergue de amor,
con sexo sin palabras y
una luna al revés.



Yhesika Zavala.




Poesía






Petición

Nos partimos las semblanzas
y el entorno complaciente nos
borda alrededor un aura.
La sutileza se enmascara
y le dedica a nuestras vidas serenatas.
A través de un cristal veo intangible
el jardín de nuestro encuentro…
Cada minuto es voraz, se te escapa de las manos.
Tratas de disfrazarte pero se te cae la máscara.
En torno a tu inmutable escultura
ya no hay amor a semejanza.
Todo fue hecho a tu antojo imperativo y elocuente.
Cada capítulo retumba en tu egoísmo.
Encadenando recuerdos sin refugio permitido
una amenaza pide acilo.
Yo no te exijo que ensambles lo que sientes,
ni que detengas mi caída en un limbo,
sólo te pido que no sueltes las cadenas
que me atan a ti y me amoldan a tu cuerpo ensordecido.


Yhesika Zavala.


Poesía






Albamor

El amor me borda a su antojo
con su estambre colorido,
soy su víctima y esclava.
Es extraño como puede
el eco del amor reconfortarme.
Soy alma pasiva que se entrega al amor,
la verdadera llama.
Me consumo en la hoguera de tu nombre.
Tus ojos son espejo de las fantasías engendradas
y a lo lejos una luna espejada ya
existe como relejo de tu sexo.
Dentro de un cielo inventado
tengo un registro de tus latidos,
un hálito de tus besos y una estela latente de tí.
Pretendo encajar visiones dentro de un atropellado sentimiento.
Propago la ternura, me la invento.
Concluyo que estorba el alba porque con ella acaba la noche,
la luna se extingue, la invade el sol y se atonta.


Yhesika Zavala.




Poesía






De una estación propuesta

El otoño vuelve,
el enigmático color de las hojas... 
El camino es eterno, las horas lentas,
 los días parecen literalmente congelados.
El amor habita dentro de este ser…
No existen quimeras en mi memoria en torno a nada,
el deseo es una realidad latente.
Mi amor quiere amor.
Aunque el tiempo pasa, no logra detenerlo,
 es independiente, me acerca y me aleja,
me deprime y me alegra, me aísla y enfrenta,
me arrolla y proteje del vaivén que mece
a los que hablamos sin vocablo cuando 
las palabras sobran y nos mal llaman enamorados.


Yhesika Zavala.




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